Santiago 5:16-20
"Confesaos vuestras ofensas unos a
otros y orad unos por otros, para que
seais sanados.La oracion eficaz del justo
puede mucho..."
Orar en sentido general significa hablar
con Dios, el Padre, en el nombre de
Jesùs su hijo. La intercesiòn es pedir a Dios en beneficio de otro. Toda intercesiòn es
una oraciòn pero no toda oraciòn es
intercesiòn.
Jesùs es nuestro modelo de intercesiòn
(Hebreos 7:25). El ministerio de rogar a favor de otros es permanente. El Espìritu Santo mantiene vigente este clamor (Romanos 8:27), y lo perpetuò a travès de nosotros, la Iglesia del Señor.
Cada cristiano necesita que otros pidan a su favor. Debemos pedir por los pastores, evangelistas, apòstoles, profetas, maestros y lìderes en general para que sean eficaces, se mantengan fieles a Dios, a su palabra de verdad, a sus familias y sean librados de todo
ataque del diablo. Por cada estudiante para que el poder de Dios los fortalezca ante las tentaciones y sean testigos fieles en su medio ambiente. Por los enfermos, por los Reyes y Gobernantes para que sean salvos y rechacen todo consejo que viole las leyes espirituales del Dios todopoderoso, que estèn preparados para dejar a un lado sus
apetencias personales y preferencias
polìticas para identificarse con los
supremos intereses de la naciòn.
Tambièn hay que interceder por el pueblo de Israel, por los amigos y familiares, por nuestros jefes de trabajo,por los obreros del Señor para que prediquen y discipulen a otros.